Te extraño y me extrañas.

Y si me extrañas como yo te extraño, valdría la pena volver a intentarlo?

Alma Dávila

Me platicaron que cuando estas con ella no sonríes como lo hacías conmigo, que ya eres un poco gruñón y que nada te parece bien. Tal vez a ti te han platicado que tampoco soy lo que era cuando estaba contigo, ahora nadie me da gusto, que he salido con niños parecidos a ti en un intento malo por reemplazarte pero termino por rendirme con uno y con otro.

Tal vez a ti te pase lo que a mí, busco tus besos en los labios de otras personas, a veces por necesidad, otra más por error, pero al final siguen siendo intentos en vano, a esos labios les falta tu cara, tu amor, tu todo. Otras veces me pasa que me ven como tú lo hacías, en momentos me siento como antes, bien, pero regreso a la realidad y me doy cuenta que solo lo estoy alucinando, busco tus ojos…

View original post 267 more words

Carta de un amigo

Caro amico,
Espero que estés muy bien, siento mucho que hayas pasado por esos momentos tan oscuros en tan bonito verano. A veces así es la vida, no hay nada que podamos hacer al respecto. Pero quiero decirte que nada de lo que pasó fue tu culpa, ella no te dejó por no tener ese trabajo, ese salario, porque tuvieran muchos pleitos, o que no tuvieras ese dinero, ella se fue por que NO sentía lo mismo que tú y tampoco es culpable, ella también está sufriendo de su rompimiento.
Yo sé lo que ella significa en tu vida, yo se cuánto te duele su ausencia, su indiferencia, su distancia. Yo sé que los dos se amaban, se siguen amando pero de diferente manera, los dos estaban en diferentes páginas. Yo se que tu tuviste muchos errores en la relación, pero nadie es perfecto. Le echaste muchas ganas desde el principio y fuiste un novio magnífico, siempre (o casi siempre) fuiste muy atento con ella, respetabas su espacio, sus planes, amistades y trabajo. Siempre fuiste muy romántico, recuerdo que me dijiste que siempre que podías le dabas flores y cualquier detalle tan pequeño como un postit. Le dijiste siempre lo que sentías, que a ti no te da miedo el compromiso, nunca le faltó ni amor ni cariño, tu siempre estuviste ahí para ella, incluso cuando recién cortaron y fuiste a ayudarle a bañarla y vestirla.
Si ella no quiso compartir muchas cosas era porque ELLA no lo sentía, deja de culparte por el fracaso de tu relación, es hora de seguir adelante con tu vida.
Yo se que tienes mucho amor para dar y que tienes muchas ganas de compartirlo y que cuando encuentres a la persona adecuada tu la harás muy feliz y ella te hará muy feliz, se complementarán, crecerán juntos. Te quiero agradecer de todo corazón la confianza que me diste para contarme lo que había en tu corazón y en tu cabeza, tus inquietudes, tus inseguridades, tus miedos, todo. Cómo me gustaría tener una varita mágica para poder curar ese corazón tan grande que tienes. Pero te puedo decir que te quedes con los momentos bonitos, los largos besos, los abrazos sinceros, los viajes, las comidas, las miradas, los momentos que se tomaron de la mano, los momentos felices y también los tristes. Aprende y crece. Por favor échale muchas ganas, no dejes que tu mente te diga que no puedes, que te juegue malos ratos, se que muchas veces quien más nos hiere somos nosotros mismos, nuestras inseguridades y miedos se apoderan y te hacen sentir culpas que no son tuyas. Ánimo, yo se que puedes.
Algo bueno viene para ti, te mando un abrazo muy fuerte desde el fondo de mi corazón.

Tu amigo que te quiere y que siempre cuentas con él.

ps. Es hora de sanar las heridas, levantarse, sacudirse y seguir adelante.
ps2. Siempre creetela y llegarás muy lejos.

Pensamientos en el metro

Siempre que paso por aquí, tengo la esperanza de verte… encontrarte en el mismo vagón de metro. Pero qué si te encuentro?

Vamos recorriendo ese viejo camino hacia Odeón para que comer, tal vez una parada sorpresa en le bon marche o hasta un vino en el bar de rue de Sevres.

Todo este tiempo sin ti me ha hecho  reflexionar sobre que es lo que estaba mal, y no, no había algo mal, no teníamos tanto en común pero sin embargo lo hicimos funcionar tan bien, tan bien que preferiste dejarme en un recuerdo a esperar que dejáramos de amarnos.

Te extraño, no te voy a mentir. No sabes las ganas que tengo de mandarte un mensaje, de decirte que quiero verte, abrazarte, sentirte, besarte… pero me gustaría más que tu lo hicieras.

No soy la misma persona que salió ese sábado de tu casa.

I.

Las ganas que te traigo…

Tengo ganas de hablarte
pero no quiero hacerlo
porque vas a pensar
que por ti estoy muriendo,
y la verdad es que sí.
Si delato el sentimiento
tengo miedo de ahuyentarte.
¿Debo fluir o dejar
que el sufrimiento entre
levemente en mi piel
y me llene de dudas?
Tengo ganas de hablarte,
pero de tanto pensarlo
quiero creer que tú lo harás primero,
y no por hacerme del rogar,
ni por jugar a sentirme importante,
es que quiero darme cuenta
si tú también
traes las ganas que te traigo.

 

-qn

Poema 20. Pablo Neruda

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: “La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos”.

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oir la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos
árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez SÍ la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis
brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

Conversaciones conmigo sobre el futuro 0.1

Yesterday is gone. Tomorrow has not yet come. We have only today. Let us begin.

– Mother Teresa

Últimamente me he puesto a reflexionar sobre el futuro, ¿Por que siempre estamos preocupados por lo que pasará? ¿Acaso, siempre estaremos buscando lo desconocido?, ¿No estamos satisfechos con el presente?

Desde tiempos ancestrales la humanidad se ha dado la tarea de querer saber sobre el futuro, ¿Qué es lo que nos depara?

Pienso firmemente que todos somos dueños de nuestro futuro, nuestros sueños (en sus limitaciones). Qué es lo que queremos y qué estamos dispuestos a dar para alcanzarlos.

Nuestro camino está en un cambio constante (siempre digo que la única constante en la vida es el cambio), lo imagino como un velero que algunas veces el viento y la corriente estarán a nuestro favor y es cuando tenemos que aprovechar de esas oportunidades que van saliendo, todo esto se oye muy bonito, ¿No?.

Sin embargo, habrá otras veces que estará el viento en nuestra contra, habrá tormentas, estaremos a contra marea e incluso perderemos parte del velero y es cuando debemos sacar los remos y remar con todas las fuerzas, sin perder de vista hacia dónde nos indica la brújula, habrá tormentas, incluso pedazos de nuestro velero que se irán cayendo. En ese momento es cuando reflexionamos ¿En verdad quiero esto?, ¿Vale la pena todo el esfuerzo que estoy haciendo?, piensa, recuerda, todo el camino que has recorrido hasta este punto, si es lo que quieres ve por ello, lucha, sueña y rómpete la madre. (Espero que esto no parezca libro de autoayuda)

Hace unos días yo creí que mi velero estaba hundiéndose, pero solamente estamos pasando por una tormenta, viento y marea en contra y creo que perdí un remo, pero la brújula sigue ahí, y lo vamos a lograr.

Gracias por leerme.